Legal · Términos
Términos y condiciones
Estas son las reglas de uso de la app Poetario y de este sitio. Son cortas porque no hay mucho que regular: la app es gratuita, no cobra nada y lo que contiene es poesía de dominio público.
Al usar Poetario aceptas lo que sigue. Si algo no te parece, escríbenos antes de seguir.
- Quien presta el servicio
- Ian Gazcka Arechiga, persona física
- Domicilio
- Amapola 957, Col. Mariano Otero, C.P. 45067, Zapopan, Jalisco, México
- Contacto
- hola@zck.com.mx
- Última actualización
- 5 de agosto de 2026 · versión 1.1
1. Quién presta el servicio
Poetario lo presta Ian Gazcka Arechiga, persona física, con domicilio en Amapola 957, Col. Mariano Otero, C.P. 45067, Zapopan, Jalisco, México. Para cualquier cosa relacionada con estos términos, el correo es hola@zck.com.mx.
Estos términos aplican a la app Poetario y a este sitio, https://www.poetario.com.
2. Qué es Poetario
Poetario entrega cada día un poema del acervo clásico en español, elegido a partir de lo que dijiste que te gusta, y te deja seguir leyendo cuando quieras. Además de la entrega diaria hay ficha de autor, contexto por poema, guardados, temas de lectura y tipografías ajustables.
Hoy todo el acervo es de dominio público: solo entran autores fallecidos en 1920 o antes, y cada texto llega con su ficha de procedencia revisada y firmada por una persona. Puedes ver cómo se verifica cada texto en El acervo.
Poetario no es un buscador exhaustivo de poesía ni una biblioteca completa: es una selección de la que alguien responde. Si buscas un autor del siglo XX, lo más probable es que no esté, y la razón está explicada en el sitio.
Ese corte es por ahora. La intención es comprar las licencias de distribución que hacen falta para incorporar poesía del siglo XX, y si eso ocurre el acervo crecerá con obra licenciada. Y que quede claro, para que nadie lo lea como una promesa: no hay fecha comprometida, no hay autores comprometidos, y estos términos no obligan a incorporar ninguna obra en particular.
3. Poetario es gratuita
Hoy Poetario es gratuita: no hay suscripción, no hay compras dentro de la app y no se te pide ningún dato de pago. Tampoco hay publicidad de ningún tipo.
Si algún día hubiera algo de paga, lo anunciaríamos antes con claridad y actualizaríamos estos términos, con su fecha y su número de versión arriba, como cualquier otro cambio.
4. Tu cuenta
Leer no exige cuenta. Puedes usar Poetario como invitado, que aquí significa literalmente no tener sesión. Algunas funciones —guardar poemas, conservar entre dispositivos tus épocas, tonos y largo de poema preferidos— sí piden cuenta, porque necesitan un lugar donde guardarlas.
Si creas una cuenta, la información que des tiene que ser tuya y estar correcta. Eres responsable de cuidar tu contraseña y de lo que se haga desde tu sesión. Si crees que alguien más entró a tu cuenta, escríbenos.
Puedes borrar tu cuenta cuando quieras, desde dentro de la app, en Ajustes. El borrado es inmediato y completo: se lleva tu perfil, tu historial de entregas y tus guardados. Es definitivo y no se puede deshacer.
También podemos suspender o cerrar una cuenta si se usa para lo que prohíbe la cláusula 6, o si la ley lo exige. Si eso pasa, te lo diremos por correo salvo que no podamos.
5. De quién es cada cosa
Los poemas no son de nadie, y tampoco nuestros
Los poemas del acervo están en dominio público. Eso quiere decir que sus derechos patrimoniales se extinguieron y nadie es su dueño: ni sus herederos, ni las editoriales, ni nosotros. Puedes copiarlos, compartirlos, imprimirlos, musicalizarlos, usarlos en clase o en un libro. No necesitas nuestro permiso y no te lo vamos a cobrar. Esa es exactamente la razón de que este acervo exista.
Pero el dominio público no borra los derechos morales
El artículo 152 de la Ley Federal del Derecho de Autor permite usar libremente las obras del dominio público con una sola restricción: respetar los derechos morales de sus autores. Y esos derechos no caducan nunca: el autor es su titular perpetuo (art. 18).
En la práctica, siempre, aunque el poema sea de hace cinco siglos:
- Nombra al autor. Es su derecho de paternidad, y además es lo que hace que un poema compartido signifique algo.
- No deformes la obra. No la mutiles, no la modifiques ni la presentes de manera que dañe la reputación del autor. Citar unos versos está bien; atribuirle algo que no escribió, no.
Cuando compartes un poema desde la app, la imagen que se genera ya trae el nombre del autor. Te pedimos que no lo quites: un poema sin su autor deja de significar lo que significaba, y nombrarlo es la mitad de por qué se comparte.
Lo que sí tiene dueño
Alrededor de cada poema hay trabajo que sí es nuestro y sí está protegido por la ley de derechos de autor:
- Las semblanzas de autor y el contexto histórico de cada poema, escritos a mano.
- El acervo completo como compilación: la selección y la disposición —qué entra, qué no y en qué orden se presenta— son lo que la ley reconoce aquí como obra.
- Cuando una ficha lleva además prosa nuestra —por qué se prefirió una edición sobre otra, por ejemplo—, esa prosa.
- El software de la app y de este sitio, su diseño y sus textos.
- La marca, el nombre y el logotipo de Poetario.
Los derechos sobre todo lo de esa lista quedan reservados. Puedes citarlo con atribución, como cualquier texto. Para reproducirlo de forma sistemática, incorporarlo a otro producto o explotarlo comercialmente hace falta autorización por escrito. Si es tu caso, hay una puerta abierta en Licenciar el acervo.
Las fichas de procedencia son otra cosa, y puedes usarlas
La ficha dice de qué edición salió el texto, en qué año murió el autor, en qué fuente independiente se corroboró ese año, quién lo tradujo y cuándo, y quién verificó todo eso y en qué fecha. Son hechos, uno por uno, y la ley de derechos de autor no protege los hechos: el artículo 14 fracción X los deja fuera, y el artículo 107, después de decir que una base de datos puede protegerse como compilación, cierra que «dicha protección no se extenderá a los datos y materiales en sí mismos». Así que sobre esos datos no reclamamos derecho de autor. Sería raro que un acervo cuyo argumento entero es el rigor sostuviera lo que la ley niega.
Y damos permiso expreso para reproducir y redistribuir los datos de la ficha, incluso con fines comerciales, con una sola condición: conserva el crédito y la fecha de verificación. Ese par es lo que hace que una ficha sirva de algo; sin él queda un dato suelto que nadie puede rastrear hasta su fuente.
La prosa nuestra que a veces acompaña a la ficha no entra en este permiso: es de lo que la lista de arriba deja reservado, y para reproducirla siguen aplicando las reglas de ahí. El permiso puede cambiar en versiones futuras de estos términos, y lo que hayas hecho al amparo de la versión vigente en su momento queda cubierto.
Ahora el corte, que es lo que de verdad importa: una ficha suelta no es el acervo. Muchas fichas juntas son la base, que es otra cosa: no se publica y solo se entrega por contrato. El permiso es sobre las fichas tal como se publican, poema a poema, y no es autorización para extraer el acervo de forma masiva ni automatizada, que sigue prohibida por la cláusula 6. Una cosa es lo que puedes hacer con lo que recibes y otra cómo lo obtienes.
6. Uso aceptable
Usar Poetario es fácil de hacer bien. Lo que no se vale:
- Extraer el acervo de forma masiva o automatizada para armar tu propia colección. Si quieres el acervo, se puede licenciar; pídelo y hablamos.
- Presentar las semblanzas o el contexto como si fueran tuyos, o revenderlos. Con las fichas de procedencia es distinto: la cláusula 5 te da permiso expreso, con su condición.
- Intentar entrar a datos de otras personas, romper la seguridad, sobrecargar el servicio o interferir con su funcionamiento.
- Suplantar a alguien o crear cuentas con datos de otra persona.
- Usar el servicio para algo ilegal.
Leer, guardar, compartir poemas y hablar de ellos con quien quieras no está en esta lista y nunca va a estarlo.
7. El servicio se ofrece tal cual
Poetario se ofrece tal cual está, con lo que hoy hace. Es un producto joven y en construcción: puede cambiar, ganar y perder funciones, suspenderse por mantenimiento o dejar de operar. No garantizamos que esté disponible sin interrupciones, ni que funcione en cualquier dispositivo, ni que el acervo incluya a un autor o a un poema en particular.
Si Poetario tuviera que cerrar, avisaríamos con la antelación que sea posible para que puedas borrar tu cuenta o quedarte con lo tuyo.
8. Si encuentras un error en el acervo
El acervo se verifica a mano y aun así puede tener errores: una atribución equivocada, un verso mal transcrito, una fecha que no cuadra. Es el único tipo de error que aquí importa de verdad.
Si encuentras uno, escríbenos a hola@zck.com.mx con el poema y, si puedes, de dónde sacaste tu versión. Lo revisamos contra la fuente y lo corregimos o lo retiramos. Un acervo que presume de verificado tiene que aceptar que lo corrijan.
9. Limitación de responsabilidad
Hasta donde la ley lo permita, no respondemos por daños indirectos, incidentales o consecuenciales derivados del uso o de la imposibilidad de usar Poetario, ni por la pérdida de datos guardados solo en tu dispositivo, ni por el uso que hagas de los textos fuera de la app.
Esto no limita la responsabilidad que por ley no se puede limitar, ni los derechos que la legislación mexicana te da como consumidor. Y como Poetario es un servicio gratuito, la intención de esta cláusula no es escudarse: es no prometer garantías que nadie podría cumplir.
10. Tus datos personales
Qué datos tuyos tratamos, para qué, con quién trabajamos y cómo ejerces tus derechos está todo en el Aviso de privacidad, que forma parte de estos términos.
El resumen honesto: no hay publicidad, no hay analítica, no se transfieren tus datos a nadie, y puedes borrar tu cuenta entera desde la app en cualquier momento.
11. Cambios a estos términos
Podemos cambiar estos términos. Cuando pase, la versión vigente se publica en https://www.poetario.com/terminos con su fecha de última actualización y su número de versión arriba, para que puedas ver si algo cambió desde la última vez.
Si sigues usando Poetario después de un cambio, se entiende que lo aceptas. Si no estás de acuerdo, puedes dejar de usar la app y borrar tu cuenta desde Ajustes.
12. Ley aplicable y jurisdicción
Estos términos se rigen por las leyes de los Estados Unidos Mexicanos.
Si eres consumidor, nada de lo que dicen estos términos limita los derechos que te da la Ley Federal de Protección al Consumidor, que son irrenunciables. Puedes presentar tu reclamación ante la Procuraduría Federal del Consumidor, y el artículo 100 te deja elegir a ti el lugar, entre los que ahí se enumeran: donde ocurrió el hecho, tu domicilio, el del proveedor o cualquier otro que se justifique. Es decir, puedes reclamar donde vives.
Para cualquier otra controversia, las partes se someten a los tribunales competentes del Primer Partido Judicial del Estado de Jalisco, en cuya circunscripción se ubica el domicilio del responsable.
Nada de esto afecta la posibilidad de acudir a la autoridad competente en materia de datos personales, que está indicada en el aviso de privacidad.
¿Dudas sobre algo de aquí? Escríbenos a hola@zck.com.mx o busca en Ayuda.